España revive hoy aquel fatídico 14 de marzo cuando se declaró el estado de alarma por la COVID-19 y supuso un confinamiento domiciliario desconocido en la era moderna de nuestro país. Hoy se decreta un nuevo estado de alarma porque la situación, como entonces, ya es de transmisión comunitaria del virus en casi todas las comunidades autónomas, los hospitales empiezan a desbordarse en algunas capitales y los contagios se cuentan por récord diario, el último, el pasado jueves, con casi 21.000 contagios y 155 fallecidos, una cifra casi similar al día siguiente. El viernes, último día de datos oficiales del Ministerio de Sanidad que no los actualiza el fin de semana, se registaron 9.951 nuevos casos y 231 fallecimientos.

Para dar a conocer la enfermedad inflamatoria intestinal, el corredor de trail running y paciente con enfermedad de Crohn Roberto Rebollo se propuso recorrer en tan solo 16 horas los 105 km con 3.000 m de desnivel que tiene el Camino del Norte y, además, recaudar fondos para la investigación.

El Ministerio de Sanidad notifica hoy 9.419 nuevos contagios y 182 fallecidos, con lo que las cifras totales de la pandemia ascienden a 778.607 positivos por PCR y 31.973 víctimas mortales. Y un día más, Madrid acapara más de un tercio de la cifra global, con 3.227 afectados más por la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2.

Se suponía que esta tarde en el Conseo Interterritorial de Sanidad, las comunidades autónomas, empezando por Madrid, mostrarían su respaldo a la propuesta que ha llevado el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y que pasaba por aplicar las mismas restricciones previstas para la capital de España a todas las ciudades de más de 100.000 habitantes que tengan la misma situación epidemiológica. Era la condición para poder confinar Madrid.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha comparecido esta noche, tras otra reunión con el Gobierno de la comunidad de Madrid, para explicar la nueva propuesta que llevará mañana al Consejo Interterritorial de Salud y que pasa por aplicar las mismas restricciones propuestas para la capital de España a todas las ciudades de más de 100.000 habitantes que tengan la misma situación epidemiológica.

El repaso de las cifras que deja la pandemia durante los cuatro fines de semana que llevamos del mes de septiembre muestra una clara negativa evolución de la pandemia por COVID-19 y récord de contagiados cada lunes: de los 26.560 del 7 de septiembre, se pasó a los 27.404 el día 14, o los 31.428 el lunes anterior. Hoy, de nuevo se supera esa cifra, hasta alcanzar los 31.785 nuevos positivos de la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, advertía ayer de las "duras semanas" que le esperaban a Madrid debido a la mala evolución de la pandemia por COVID-19, y hoy ya toca sufrir un revés incomprensible para los ciudadanos, al escenificar, él mismo, por un lado, y el vicenconsejero de Salud Pública del Gobierno madrileño, por otro, las discrepancias manifiestas en torno a las medidas que son necesarias para controlar la transmisión por SARS-CoV-2.

"Vienen semanas duras en Madrid y hay que actuar con determinación para tomar el control de la pandemia". Son palabras de esta mañana del ministro de Sanidad, Salvador Illa, que advierten de lo que los ciudadanos ya están padeciendo: contagios de COVID-19 sin control, aumento constante de la incidencia acumulada en nuevas zonas aparte de las ya confinadas, colapso de los centros de salud y un horizonte que se perfila muy muy complicado. Nadie quiere dar por hecho que se necesita un confinamiento general de la capital de España, ni nadie quiere dar el primer paso para declarar el estado de alarma, aunque, eso sí, el Gobierno central y el de Madrid continúaN con sus reuniones del grupo de trabajo bilateral para tomar decisiones de mutuo acuerdo y basadas en la evidencia científica.

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