Investigación Por S. A. D. Martes, 29 Agosto 2017 19:18
ESC Congress

Dos estudios confirman peor pronóstico de las mujeres respecto a los hombres en angina de pecho y fibrilación auricular

Una de las razones podría ser fisiológica, al tener una afectación coronaria diferente, y otra, social, debido a que la mujer suele anteponer la familia por delante de su salud

Vote este artículo
(0 votos)
"Las mujeres siguen haciendo todas las tareas del hogar a pesar de tener la enfermedad". "Las mujeres siguen haciendo todas las tareas del hogar a pesar de tener la enfermedad".

Las mujeres que sufren angina de pecho estable tienen peor calidad de vida que los hombres a pesar de compartir una incidencia de factores de riesgo similar y recibir el mismo tratamiento, según se desprende de un estudio presentado en el Congreso Europeo de Cardiología. También en este encuentro se demostró que las mujeres con fibrilación auricular candidatas a la anticoagulación están infratratadas respecto a los hombres y tienen peor pronóstico.

El estudio observacional multicéntrico, que incluyó a 1.507 pacientes, de las cuales 272 eran mujeres con angina de pecho estable, consistió en la recogida de los datos epidemiológicos y analíticos habituales, y además de la realización de los cuestionarios SF-12, Seattle Angina Questionnaire (SAQ) y Morisky-Green. Comparado con los hombres, las mujeres tenían más edad, similar prevalencia de hipertensión arterial y diabetes mellitus, pero mayores tasas de insuficiencia cardíaca, asma e hipotiroidismo y una frecuencia cardíaca más alta, pero eran menos fumadoras, tenían tasas más bajas de enfermedad arterial periférica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) e infarto de miocardio previo.

“Vimos que las mujeres, a pesar de tener una densidad de factores de riesgo relativamente similar o algo superior y tener menos afectación aterosclerótica significativa de vasos coronarios grandes que los hombres, tenían una calidad de vida peor”, explica el doctor Xavier Garcia-Moll Marimon, jefe de la Unidad de Hospitalización del Servicio de Cardiología del Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau y uno de los autores de este estudio sobre la calidad de vida en pacientes con anguina de pecho estable.

Una de la razones que explicaría que las mujeres con angina de pecho estable tienen peor calidad de vida que los hombres es debido a que el endurecimiento de las arterias coronarias es “problablemente algo diferente. Las mujeres tienen más frecuencia de enfermedad coronaria microvascular, esto es, placas de ateromas que afectan a los vasos sanguíneos pequeños del corazón, y menos placas arterioscleróticas en vaso coronario grande que los hombres”.

Este tipo de angina de pecho microvascular es más frecuente en mujeres que en hombres y se desconoce la razón. Presentan los mismos síntomas con dolor en el pecho debido a la falta de riego sanguíneo por el estrechamiento de los diminutos vasos pero estos no presentan obstrucciones.

Otro factor a tener en cuenta, aunque como señala el doctor García-Moll Marimon solo es una hipótesis y no es el objetivo para lo que está diseñado el estudio, es de tipo social. “Las mujeres aunque se cuidan igual que los hombres en general siempre están anteponiendo a su familia por delante suyo. Se suelen responsabilizar un poco de todo lo que ocurre dentro de casa y siguen haciendo todas las tareas del hogar a pesar de tener la enfermedad”.

Infratratadas respecto a los hombres 

Las mujeres con fibrilación auricular (FA) tratadas con intervencionismo coronario y anticoagulantes podrían estar infratratadas respecto a los hombres porque tienen más factores de riesgo y por lo tanto peor pronóstico. El objetivo de este estudio multicéntrico prospectivo, que incluyó a 1.021 pacientes, de las cuales 253 eran mujeres con FA, era comprobar si había diferencias en cuanto al sexo respecto a los eventos adversos, es decir, sufrir un ictus o un exceso de sangrado. Para ello se les hizo un seguimiento durante un año.

“Vimos que las pacientes tenían el doble de riesgo tromboembólico y hemorrágico estimados por los marcadores CHA2DS2-VAS y HAS-BLED respectivamente siendo estos marcadores superiores a los hombres. Sin embargo, el tratamiento antitrombótico que habían recibido no era diferente, excepto en que un número menor de mujeres habían tomado los anticoagulantes orales de acción directa (ACODs)”, explica la doctora Antonia Sambola, del Servicio de Cardiología del Hospital Vall d’Hebron, y una de las autoras del primer estudio sobre las diferencias en cuanto el sexo de eventos isquémicos y hemorrágicos después de recibir tratamiento con anticoagulantes.

Como señala la doctora, “las mujeres recibieron con menor frecuencia tratamiento anticoagulante y específicamente, menos ACODs. En algunos casos, no se les indicó anticoagulación y por ello tuvieron mayor incidencia de ictus, mientras que en otros casos, probablemente recibieron una dosis inadecuada de anticoagulación y sangraron con más frecuencia”.

Y es que la anticoagulación es un tema complejo, que depende de muchos factores, por lo que debe ser ajustado con más precisión en el caso de las mujeres como se desprende de esta investigación. “Estos resultados demuestran que se debería adecuar mejor el tratamiento a las características de las mujeres, haciendo un mayor uso de los anticoagulantes de acuerdo a sus parámetros tromboembólicos y hemorrágicos. Además, en nuestra población, las mujeres tienen un peor perfil de riesgo cardiovascular y de sangrado, ya que tienen más hipertensión, más diabetes e infartos agudos previos con más frecuencia que los hombres por lo que el tratamiento debería ser un diferente”.

 

Deja un comentario

No está permitido escribir comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

*Campos obligatorios.