La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha concedido este martes el Premio Nobel de Física 2018 a Arthur Ashkin, Donna Strickland y Gérard Mourou. El trabajo de estos dos últimos científicos ha sido fundamental para el desarrollo de los pulsos láser más intensos del mundo, de manera que, sin su contribución, en la actualidad no existiría el Centro de Láseres Pulsados (CLPU) de Salamanca, con el que ambos físicos mantienen, de hecho, una estrecha relación. 

Publicado en Investigación