Un estudio realizado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y la Escuela de Medicina de Harvard ha demostrado que el pescado, como fuente principal de omega-3, y los suplementos de estos ácidos grasos pueden modular las lipoproteínas, las partículas que transportan los lípidos a través de la sangre, e incidir así sobre el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Publicado en Investigación