Opinión Por Miguel Barrueco Ferrero* Martes, 11 Julio 2017 08:04
= FONENDOSCOPIO DE ACTUALIDAD =

A vueltas con el gasto sanitario

*Médico

Vote este artículo
(3 votos)
El Banco Mundial, una institución poco filantrópica, utiliza como indicador de gasto en salud de los países el porcentaje del PIB que dedican a la Sanidad. En su análisis, incluye tanto el gasto total (público y privado) como el público, independientemente del sistema sanitario de cada uno de los países.

Miguel-Barrueco-interior

La crisis económica ha influido notablemente en el gasto en salud en todos los países, aunque no en igual medida. En general, ha disminuido la inversión en salud a expensas del gasto público, mientras el privado crece. Este hecho esconde un cambio encubierto de modelo, trasladando parte del negocio sanitario (el que es más rentable) desde el sector público al privado. Los recortes no tienen solo una lectura económica, sino también ideológica, y responden a la lógica del neoliberalismo dominante.

Desde 1995 hasta 2014, los países de la OCDE incrementaron, de media, el porcentaje de gasto sanitario en un 2,1% y la Unión Europea, en un 1,7%. Alemania lo incrementó el 1,8%, Francia el 1,4%, Reino Unido el 2,4%, Italia y Portugal el 2,1%, mientras que España lo hacía solo en el 1,6%.

Con el comienzo de la crisis en 2009 se observa una bajada del gasto y un repunte a partir de 2013. Así, en el año 2014, los países de la OCDE dedicaban de media el 12,3%, la Unión Europea el 10% y, a nivel individual, Alemania el 11,13%, Francia el 11,5 %, Portugal el 9,5%, Italia el 9,2%, Reino Unido 9,1%, y España el 9,0%. De los países de nuestro entorno, España era el que menor porcentaje del PIB dedicaba a Sanidad.

Una cuestión importante es conocer qué parte del gasto sanitario corresponde a inversión pública. Así, en 2015 el porcentaje del PIB invertido como gasto público fue en los países de la OCDE del 7,7% y en la Unión Europea del 7,8%. Por encima de estas cifras se situaban Alemania (8,7%) o Francia (9,0%), mientras que Italia (7,0%), Portugal (6,2%) y España (6,4%) estaban por debajo de la media. España, junto con Portugal, son los dos países que menos invierten y, en cambio, en los que más crece el gasto privado.

La evolución de estas cifras permite obtener algunas conclusiones: somos uno de los países de nuestro entorno donde menos dinero público se invierte en Sanidad, lo que, indudablemente, significa que el sistema sanitario español se deteriora a ojos vista, y a la vez se incrementa el gasto privado, que crece a partir de las deficiencias del sistema público y que, en muchas ocasiones, se financia con recursos públicos.

Una lectura crítica de la situación es que se ha aprovechado la crisis económica para deslegitimar el sistema público y transferir recursos al privado, y ello no responde a la propia crisis, sino a una decisión estratégica de cambio en el mercado sanitario, que se había tomado mucho antes de que se pudiera entrever la crisis económica.

La llegada de ésta solo ha servido de coartada para acelerar el proceso. Las movilizaciones ciudadanas, en forma de mareas, y las profesionales, como las acaecidas en Madrid y Andalucía, hasta ahora han logrado detener parcialmente el proceso de privatización, pero los intereses económicos que están detrás siguen esperando el momento oportuno para relanzarlo.

 

Deja un comentario

No está permitido escribir comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

*Campos obligatorios.