El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la comparecencia que viene protagonizando cada sábado durante la pandemia de COVID-19, ha informado que el Gobierno va a solicitar la “última prórroga del estado de alarma”, esta vez por espacio de un mes y con otras características porque "la situación de España ha cambiado".

La llamada inmunidad de rebaño en España, que nos podría proteger de la infección del SARS-CoV-2 gracias al desarrollo de anticuerpos, está todavía muy lejos, tal y como revela el estudio de seroprevalencia que ha realizado en las últimas semanas el Instituto de Salud Carlos III en todas las Comunidades Autónomas y que establece en un escaso 5% el porcentaje de ciudadanos inmunizados, poco más de dos millones de personas.

El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas han pactado el nuevo protocolo para la detección precoz de los nuevos casos de COVID-19 en este periodo de transicion hacia la nueva normalidad, algo fundamental para controlar los contagios y evitar los temidos rebrotes por el alivio de las restricciones en la desescalada.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, acaban de comunicar los territorios que pasan a la Fase I de la desescalada y que supondrá un alivio en las restricciones impuestas para hacer frente a la pandemia de COVID-19. 

La reunión entre la Consejería de Sanidad de Castilla y León y el Ministerio de Sanidad acabó anoche en consenso y buena sintonía, y aunque los técnicos de ambas partes se pusieron de acuerdo en que ninguna provincia de la comunidad estaba en condiciones de pasar a la fase I de la desescalada, sí hubo una pequeña rectificación por parte del Gobierno regional: serán 39 y no 26 las zonas básicas de salud que avanzarán hacia la llamada "nueva normalidad" por la pandemia de COVID-19.

Castilla y León se mantiene firme en su propuesta de no permitir la desescalada más allá de las 26 zonas rurales donde no ha habido casos en los últimos 7-14 días y que será debatida esta noche, a partir de las 21.15 horas, con el Ministerio de Sanidad. Así lo han comunicado en su comparecencia el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, y la consejera de Sanidad, Verónica Casado, convencidos de que ser los únicos de España, junto con Cataluña, que no piden la fase I para ninguna provincia completa es la respuesta lógica y responsable a la situación epidemiológica en torno a la COVID-19 que tiene esta comunidad.

La Junta de Castilla y León ha enviado esta mañana su propuesta al Gobierno para la fase I de la desescalada y en la que, como ya había adelantado, sólo incluye a 26 zonas de salud del ámbito rural y ninguna capital, por lo que la mayor parte de la comunidad deberá seguir en la fase 0, donde sólo están permitidos los paseos, el deporte invididual y la apertura de algunos locales de servicios con cita previa.

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, en su comparecencia diaria, se ha mostrado especialmente preocupada por el repunte de casos sospechosos de COVID-19 en los centros de salud, porque realmente es en este primer nivel asistencial donde se toma el pulso a la evolución de la enfermedad. Se han tratado en un sólo día a 832 pacientes con síntomas, justo 9 días después de que se iniciara el alivio del confinamiento para los menores de 14 años.

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