Profesionales Por S. A D. Martes, 07 Agosto 2018 11:57
POSICIONAMIENTO

El Consejo Internacional de Enfermeras alerta sobre el aumento de la mortalidad entre los pacientes por falta de personal

Insatisfacción laboral, niveles elevados de estrés, agotamiento y mayor abandono de la profesión son algunas de las consecuencias de la insuficiencia de enfermeras

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El Consejo Internacional de Enfermeras alerta sobre el aumento de la mortalidad entre los pacientes por falta de personal Pixabay

El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), del que forma parte el Consejo General de Enfermería de España (CGE), ha hecho pública una declaración en la que reclama una mayor inversión en dotación de enfermeras para alcanzar niveles "seguros, eficaces y basados en la evidencia con el fin de mejorar los resultados de los pacientes y crear entornos positivos para la práctica clínica".

Ambas organizaciones han advertido sobre las consecuencias para el paciente que pueden acarrear las plantillas insuficientes "en forma de eventos adversos, resultados clínicos inferiores y fallecimiento de personas hospitalizadas", teniendo en cuenta que un número deficitario de profesionales "se traduce en insatisfacción laboral, niveles elevados de estrés, agotamiento o mayor abandono de la profesión, entre otros problemas".

Y es que, según asegura la organización, "la seguridad del paciente y del propio profesional están seriamente comprometidas ante la falta de enfermeras en muchos servicios y centros sanitarios", ya que algunos estudios certifican, por ejemplo, "que asignar una enfermera más por cada diez camas se asocia a una reducción del 11-28% de la mortalidad en los 30 días posteriores a un infarto y a una reducción del 8-12% pasado un año de dicho episodio".

"Muchos Consejos Generales y asociaciones de Enfermería están preocupadas porque las decisiones en materia de dotación de personal están guiadas por consideraciones financieras, en lugar de para obtener mejores resultados para los pacientes y mejores entornos para la práctica. Para ofrecer calidad y cuidados centrados en el paciente hay que considerar la necesidad real de contar con entornos positivos para la práctica con una cantidad adecuada de personal, cargas de trabajo manejables, apoyo de la dirección, liderazgo de alta calidad y la capacidad de que las enfermeras trabajen en todo su ámbito de la práctica", asegura Howard Catton, director de Políticas de Enfermería y Salud en el CIE.

Por su parte, Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería de España, afirma que muchas enfermeras "están soportando una carga de trabajo que pone en riesgo la seguridad del paciente y la suya propia", una realidad aún "más patente durante el verano". Como señala el representante de la entidad, "el estrés de atender a un número excesivo de pacientes, incluso con enfermeras con la mejor formación, como son las españolas, puede favorecer los errores o que sea materialmente imposible prestar los cuidados que requieren", por lo que el número de enfermeras "no es una variable con la que se pueda jugar con criterios economicistas sin esperar que no haya consecuencias en el plano sanitario y laboral".

En España, esta sobrecarga de trabajo es más notoria en unas comunidades autónomas (CCAA) que en otras debido a la desigualdad territorial en cuanto al número de enfermeras en función de la población. Así, mientras que Navarra es la región con una ratio más elevada de profesionales, con 10,48 por cada 1.000 habitantes, seguida de Madrid, con 7,87 y Cantabria, con 7,85, otras regiones están muy alejadas de esas cifras. Es el caso de Murcia, que cuenta con 4,30 enfermeros colegiados por cada 1.000 habitantes, Andalucía, con 5,15 o Baleares, con 5,28, "lo que se traduce en desigualdad e inequidad en el sistema sanitario y unos cuidados diferentes en función de dónde resida el paciente".

En los últimos puestos

En realación al ámbito internacional, desde el CGE se sostiene que España "presenta unas cifras de profesionales enfermeros que no se corresponden con su posición en función del PIB y de valoración en conjunto del sistema sanitario". Por ejemplo, registra una de las ratios más bajas de enfermeras por cada médico (1,39), lo que nos sitúa en la posición 162 de entre 192 países. "Además, somos el quinto país con menor número de enfermeras, con una ratio de 6,43 por cada 1.000 habitantes, frente a la media europea de 8,52, que sólo se supera en Navarra", recalca.

Ante esta realidad, el Consejo Internacional de Enfermeras, "como ya hiciera con su informe sobre la pérdida de poder adquisitivo de los profesionales en los últimos años", publica ahora un posicionamiento en el que establece principios y elementos clave de planteamientos dirigidos a garantizar una dotación de personal segura.

En él se insta a:

- Establecer e implementar sistemas de dotación de enfermeras seguros y basados en información del paciente en tiempo real.

-Suficiente financiación de la atención de salud para contar con una dotación de enfermeras basada en la evidencia y segura.

-Sistemas de dotación de personal eficaces basados tanto en la seguridad del paciente como en el bienestar del personal.

- Concienciar al público sobre el impacto de una dotación de enfermeras segura en los pacientes, las familias y las comunidades.

- Poner fin a la creación de roles sustitutivos de las enfermeras.

- Promoción de investigación sobre la dotación de enfermeras incorporando análisis económicos.

> Declaración de Posición: Dotación de enfermeras basada en la evidencia y segura

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