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Profesionales Por S. A. D. Miércoles, 01 Septiembre 2021 11:58
#VivePorTusOjos

Los expertos recomiendan afrontar la vuelta al cole en las mejores condiciones visuales

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León recuerda la importancia de una revisión anual, teniendo en cuenta que el 34% de la población infantil tiene problemas de visión / La miopía es el defecto más prevalente entre los escolares, pero cada vez hay más opciones para su control

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El próximo 10 de septiembre se reincorporan a las aulas los alumnos de Infantil y Primaria en Castilla y León, y el día 15 harán lo propio los de Secundaria y Bachillerato, en un año que vuelve a estar marcado por la covid-19. Una crisis sanitaria que no solo exigirá de nuevo mascarillas obligatorias desde los 6 años, distancia de seguridad y desdoble de aulas, sino que, además, está contribuyendo al aumento imparable de la miopía, ya denominada como la pandemia silenciosa por la OMS, que calcula que en 2050 se habrá rebasado una prevalencia del 50% del total de la población.

En este contexto, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León recuerda, un año más, la importancia de no olvidar las revisiones periódicas de la visión entre los escolares, porque hay datos que todavía evidencian una falta de concienciación en este sentido. Solo 3 de cada 10 niños menores de 7 años han acudido alguna vez a un profesional de la visión, pese a que se estima que el 34% de la población infantil tiene problemas visuales.

En concreto, se calcula que entre el 5 y el 10% de los preescolares y el 25% de los escolares tiene miopía, hipermetropía o estrabismo, y al menos el 10% de los niños padece ambliopía, el conocido como “ojo vago”; aunque más de la mitad de los padres lo desconoce y no busca el tratamiento adecuado.

Unos defectos que en muchas ocasiones están detrás del fracaso escolar o del desinterés de los pequeños por los estudios, quienes, además, no suelen ser conscientes de estas limitaciones y, por lo tanto, no se quejan. Por eso, tal y como indica la vicedecana de COOCYL, Ana Belén Cisneros, “es tan importante realizar una revisión ocular al menos una vez al año, ya que siempre es mejor detectar los problemas antes de esperar a que aparezcan los síntomas”.

El grave problema de la miopía

Entre ellos, y de forma cada vez más acuciante, se encuentra la miopía. Su diagnóstico temprano, como añade Cisneros, no solo permitirá corregir la visión del pequeño ahora, sino que puede ayudar a retrasar su progresión y preservar su salud ocular para el futuro.

Porque la realidad es que la miopía avanza imparable en todo el mundo, y ya hay estudios que indican que desde la llegada de la covid-19 este aumento se ha acentuado, también entre los más jóvenes, debido a la vida sedentaria y al uso excesivo de la visión en entornos más cercanos, como el que exigen los dispositivos electrónicos. Solo en España hay más de un millón y medio de niños miopes, y es crucial controlar su progresión cuanto antes.

En primer lugar, porque con miopías elevadas se multiplican las posibilidades de sufrir patologías graves a lo largo de la vida. Entre ellas, glaucoma, desprendimiento de retina y maculopatía miópica, e incluso retinopatía diabética.

COOCYL vueltacole dibujo dos

Se sabe también que, en función de las fases de progresión, si se pudiera disminuir un 50% el valor de la miopía total al llegar a la etapa adulta, se conseguiría que las miopías de más de 5 dioptrías se redujeran en un 90%. Esta disminución también conllevaría una bajada drástica del riesgo de patologías oculares graves en el futuro.

“Por todo ello, es clave controlar el aumento de miopía en niños, porque es justamente en ese rango de edades donde avanza más rápido”, explica Cisneros, consciente de que la miopía no es únicamente un problema estético o de visión.

Es verdad que los factores genéticos –tener padres miopes– influyen en la salud visual de los niños, pero mucho más decisivos son los factores ambientales (nivel educativo, tiempo al aire libre, horas de uso de dispositivos móviles, etc.) y los factores ópticos (tipo de corrección en gafas o lentillas).

“Sobre el factor genético tenemos poco margen de maniobra. Sin embargo, sí que podemos trabajar sobre los factores ambientales y ópticos con el objetivo de evitar la aparición de la miopía o, en el caso de que aparezca, de conseguir que el pronóstico de aumento sea mucho menor”, asegura la experta de COOCYL.

En este aspecto, desde el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León recomiendan realizar más actividades al aire libre, al menos dos horas al día y con luz natural, para ralentizar este defecto de refracción, así como disminuir el tiempo de uso de pantallas (sobre todo teléfonos móviles).

Respecto al tratamiento óptico, las opciones cada vez son más variadas. Por un lado, las lentes de contacto, tanto la ortoqueratología –reducción de la miopía mientras duermes– como las lentillas blandas de desenfoque periférico. Por otro, y como novedad, las gafas con lentes de desenfoque periférico.

Beneficio de las lentes de desenfoque periférico

En la actualidad, ya existe una primera lente oftálmica de este tipo comercializada en España tras más de 2 años de ensayos en la Universidad de Hong Kong. Tienen una eficacia en la reducción de la progresión de la miopía de un 59%, según la evidencia científica actual, con un sistema muy simple y eficaz basado en la tecnología DIMS.

Con las lentillas convencionales, se enfoca muy bien la imagen en la retina central, pero se produce un desenfoque periférico que favorece que aumente la longitud axial del ojo para conseguir así una imagen nítida en esas zonas. El problema que se provoca es que, si crece la longitud del ojo, crece la miopía, produciéndose de nuevo un desenfoque central que solo se puede resolver aumentando la graduación. Y este proceso se retroalimenta continuamente.

Con estas lentes, hay una zona óptica central que lleva la graduación de miopía del paciente, pero también un tratamiento periférico de desenfoque que logra que el niño esté tratado en todo momento, aunque mire fuera del centro óptico. El cerebro y la plasticidad neuronal hacen el resto para que no se genere borrosidad.

“Tras analizar toda la información y los estudios científicos, considero que este tipo de lentes oftálmicas son una excelente alternativa para el tratamiento de la miopía, aunque todavía queda mucho camino por recorrer”, asegura Ana Belén Cisneros sobre esta opción.

Además, la vicedecana de COOCYL pide seguir avanzando en la investigación sobre las causas del aumento de miopía, ya que todavía nos encontramos con muchas incógnitas por resolver. “Los estudios actuales –hay varios en curso– tienen que ser complementados por otros nuevos para darles más solidez y base científica”, añade.

¿Cuándo deben iniciarse las revisiones oculares de los niños?

Con todo, COOCYL recomienda que, si no existen signos de alarma previos ni antecedentes familiares importantes de condiciones que puedan ser hereditarias, se recomienda una primera exploración visual más profunda por parte de un óptico-optometrista antes del inicio de la edad escolar, entre el año y los 3 años de edad, y, posteriormente, una revisión anual para asegurar la detección precoz de cualquier anomalía.

En cualquier caso, como recuerda la experta de COOCYL, existen varios signos o síntomas que pueden servir de voz de alarma para que los padres detecten la existencia de un problema visual a tiempo.

Desde las típicas manifestaciones de visión borrosa, cansancio ocular y cefaleas, a manifestaciones menos habituales, como visión doble o la apariencia de cualquier tipo de desviación visual, enrojecimiento ocular, lagrimeo y presencia de torticolis pueden ser síntoma de que algo va mal en la visión del niño.

Señales para detectar problemas visuales

Otras señales que podemos observar en los pequeños y que pueden darnos pistas de la necesidad de acudir a un profesional de la visión son las siguientes:

• Evita tareas relacionadas con la visión de cerca, como leer o hacer los deberes, o visión de lejos, como el deporte u otras actividades de ocio.

• Experimenta muchas dificultades con la lectura: omite o confunde letras o palabras, usa el dedo para guiarse, adopta una postura forzada o se acerca al libro más de lo normal…

• Frunce el ceño, guiña los ojos o gira la cabeza y el cuello para mirar de lejos o de cerca.

• Se le irritan los ojos cuando escribe o lee, le escuecen y se frota los párpados con frecuencia.

• Se queja habitualmente de dolores de cabeza.

• Tropieza con facilidad, no calcula bien las distancias, consecuencia de una deficiencia en la sensación de profundidad.

• Tiene baja comprensión de la lectura para su edad.

#VivePorTusOjos

Los consejos sobre la salud visual ante la vuelta al cole se distribuirán a lo largo de todo este mes a través de las redes sociales con la etiqueta #VivePorTusOjos, la campaña impulsada por el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) para incidir en la idea de que la vida con buena visión es mucho mejor y que, para lograr mantenerla, hay que tener en cuenta cuáles son las revisiones, los cuidados y las medidas de prevención fundamentales.

Una tarea en la que el óptico-optometrista, como agente primario de la salud visual, puede convertirse en nuestro mejor aliado en todas las etapas de la vida, y de forma especial en estas fechas, para garantizar un regreso a las aulas con una visión en perfectas condiciones.

 

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