Imprimir esta página
Profesionales Por S. A. D. Domingo, 12 Septiembre 2021 14:07
RECOMENDACIONES

Morderse las uñas puede provocar importantes problemas bucodentales

Los dentistas explican que este hábito suele iniciarse en torno a los 4-6 años, y algunos estudios cifrab su prevalencia en un 30% de los menores

Vote este artículo
(0 votos)
Morderse las uñas puede llegar a producir movimientos dentarios anómalos y originar una maloclusión / Consejo General de Dentistas Morderse las uñas puede llegar a producir movimientos dentarios anómalos y originar una maloclusión / Consejo General de Dentistas

El hábito frecuente de morderse las uñas se llama onicofagia, una costumbre que llega a ser involuntaria y puede provocar importantes desórdenes bucodentales. Así se recuerda desde el Consejo General de Dentistas, cuyos profesionales recomiendan acudir a consulta al menos dos veces al año para realizar una revisión y evitar patologías futuras derivadas de esta práctica.

Como se explica desde la organización colegial, este hábito repetitivo suele iniciarse en torno a los 4-6 años, y algunos estudios cifran su prevalencia en un 30% de los menores. En estas edades, morderse las uñas, al igual que otras costumbres no saludables (la succión del pulgar, por ejemplo), puede llegar a producir movimientos dentarios anómalos y originar una maloclusión. Además, los dientes de leche también sufren la abrasión del esmalte, al igual que las piezas permanentes.

Los problemas bucodentales más frecuentes que pueden surgir al morderse las uñas son:

Desgastes y microfracturas en el esmalte de los dientes, sobre todo en los incisivos superiores.

√ Problemas en la articulación temporomandibular (ATM), como dolor y chasquidos, debido a que este hábito obliga a un adelantamiento forzado de la mandíbula.

√ Las bacterias y demás microorganismos que se encuentran debajo de las uñas pueden originar problemas en las encías y aftas bucales de repetición.

√ En casos muy extremos, si la onicofagia se asocia a otras patologías, como el bruxismo, por ejemplo, puede verse comprometida la supervivencia de algún diente.

Por todo ello, las personas que tienen este hábito deben ser conscientes de los problemas bucodentales que pueden surgir si no logran controlarlo. A través de las revisiones periódicas, el dentista comprobará si la onicofagia ha producido algún daño en la boca del paciente, que puede ser tratado para evitar patologías más graves.

 

Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Para encontrar más información, sigue el siguiente enlace Política de cookies.