Imprimir esta página
Profesionales Por S. A. D. Viernes, 06 Abril 2018 13:09
PUBLICACIÓN

Uno de cada diez infartos diagnosticados es un falso positivo

Un estudio analiza la prevalencia de las imprecisiones diagnósticas en una red de atención al infarto y su influencia en los resultados clínicos

Vote este artículo
(0 votos)
Uno de cada diez infartos diagnosticados es un falso positivo Pixabay

Uno de cada diez infartos diagnosticados es un falso positivo, siendo el sexo femenino y la presencia de antecedentes de infarto agudo de miocardio factores que favorecen este tipo de diagnósticos. Así lo pone de manifiesto un estudio publicado en el último número de Revista Española de Cardiología (REC)realizado para determinar la prevalencia de las actividades inapropiadas de una red de asistencia al infarto y los diagnósticos falsos positivos, así como su influencia en los resultados clínicos.

El objetivo de las redes de atención al infarto es tratar a la mayor cantidad de pacientes en el menor tiempo posible. Para conseguir esto, el diagnóstico tiene que ser precoz y ha de ser realizado por un profesional de la salud. Aunque los pacientes siempre están en manos de expertos en su atención y en el análisis de electrocardiogramas, esta premura puede acarrear activaciones inapropiadas de la red e imprecisiones diagnósticas (falsos positivos).

Las activaciones inapropiadas son aquellas en las que se pone en marcha la red de atención al infarto porque se piensa que el paciente está sufriendo este evento cardiovascular, aunque no cumpla con los criterios médicos establecidos. En el citado estudio, basado en datos obtenidos de pacientes tratados en la red Codi Infart de Cataluña entre enero y diciembre de 2011, las activaciones inapropiadas fueron del 12,2%. "La edad avanzada, la presencia de infarto previo y las complicaciones iniciales causaron la activación inapropiada del llamado Código Infarto", explica el doctor Ander Regueiro, primer firmante del estudio y miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Del total de activaciones apropiadas (87,8%), una de cada diez resultó ser un falso positivo, es decir, el diagnóstico final del paciente fue otro distinto al de infarto, aunque en el primer contacto médico cumplía con los criterios establecidos para la activación de la red y la realización de cateterismo, método diagnóstico que acaba por confirmar o descartar la presencia del infarto.

¿Qué consecuencias tienen los diagnósticos falsos positivos?

Tal y como explica el doctor Regueiro, "no todos los pacientes con un diagnóstico falso positivo por infarto acaban recibiendo la implantación de un stent". Es decir, los pacientes no reciben tratamientos equivocados. Las consecuencias de los falsos positivos tienen que ver con las complicaciones que conlleva el cateterismo.

"La gran mayoría de los pacientes sobre los que se ha activado el Código Infarto se someten a un cateterismo, prueba diagnóstica invasiva que, como cualquier otra, puede conllevar complicaciones", detalla el especialista. En el caso de pacientes con infarto, pueden presentar complicaciones como la insuficiencia renal o la embolia, "aunque esto sólo ocurre en menos del 1% de los casos".

¿Cómo mejorar las redes de asistencia al infarto?

Una red de asistencia al infarto siempre va a registrar falsos positivos. "Es imposible que desaparezcan, porque hasta que no se realiza el cateterismo no se puede confirmar el diagnóstico. Es por esto que los esfuerzos de mejora de las redes de asistencia al infarto deben centrarse en la disminución de las activaciones inapropiadas”", concluye el doctor Regueiro.

Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Para encontrar más información, sigue el siguiente enlace Política de cookies.