La solicitud de una pensión de incapacidad permanente puede estar basada en una patología o en una lesión, como causas que impiden trabajar en mayor o menor medida. Pero este tipo de prestación de la Seguridad Social no se concede solamente por el hecho de padecer una patología determinada o haber sufrido una lesión. La clave para que una persona sea tributaria de una invalidez es el conjunto de síntomas, secuelas y limitaciones que la dolencia le genera. El director del despacho Campmany Abogados, Jorge Campmany, aclara este punto para Salud a Diario. Y explica la diferencia entre una enfermedad común y una profesional, así como el papel que pueden jugar las consecuencias de una negligencia médica.

Publicado en Vademecum

El Juzgado de lo Social Número 19 de Barcelona ha estimado íntegramente la demanda interpuesta contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) por una trabajadora con cáncer de mama, devolviéndole así la pensión por Incapacidad Permanente en grado de Absoluta que en su día ya le había sido reconocida y luego denegada.

Publicado en Pacientes de cerca

Denegada. En cualquiera de sus grados. Esa fue la respuesta del Instituto Nacional de la Seguridad Social ante la solicitud de pensión de incapacidad permanente por parte de un afectado de psoriasis. Un año después, un juez le ha dado la razón al paciente.

Publicado en Pacientes de cerca