Las olas de calor, que aumentan en frecuencia e intensidad por el cambio climático, representan un riesgo creciente para la salud de la población. Analizar cómo la exposición prolongada a temperaturas extremas afecta al envejecimiento ayuda a comprender sus consecuencias a largo plazo.
Más del 90% de la población percibe el calor extremo como un riesgo grave para la salud, pero sólo un 30% se considera «altamente vulnerable»
El Ministerio de Sanidad ha encargado la elaboración de una encuesta para conocer la percepción del impacto del calor extremo en la vida diaria y la salud de la población. El estudio, realizado por la consultora GAD3 entre el 7 y el 14 de julio de 2025, por encargo de la Fundación CSAI, recoge la opinión de 1.274 personas mayores de 18 años, residentes en todo el territorio nacional, con un margen de error de ±2,8 % y un nivel de confianza del 95,5 %.

