Los penaltis representan uno de los momentos de mayor presión en el deporte de élite. Aunque a simple vista puedan parecer una cuestión técnica, detrás de cada lanzamiento intervienen complejos procesos psicológicos que pueden determinar el éxito o el error, incluso en los mejores futbolistas del mundo. Así lo explican la Dra. Laura Estebarán Viñas y la Dra. Priscila Fabra López, profesoras del Grado en Psicología de la Universidad Europea de Valencia.
El partido empieza en la cama: el cuerpo de los futbolistas de élite se activa desde el primer minuto de la mañana del encuentro
Los futbolistas de élite experimentan un incremento del 82,1% en sus niveles de cortisol nada más abrir los ojos por las mañanas de competición, frente al 24,7% en los días de descanso. Esta producción hormonal, que multiplica por tres la respuesta biológica habitual, funciona como un sistema de “encendido” automatizado del organismo para afrontar las exigencias del partido en el día de la competición oficial.

