Un tipo de ácido graso omega-3 presente en el pescado azul, utilizado en forma de medicamento para reducir los triglicéridos, podría proteger directamente al corazón tras un infarto. Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) demuestra que el éster etílico del ácido eicosapentaenoico (EPA-E) reduce el daño cardíaco a través de mecanismos que van más allá de su efecto sobre los lípidos en sangre.
Instituto de Investigación Sant Pau
Un tratamiento con omega-3 purificado reduce el daño cardíaco tras un infarto al actuar directamente sobre el corazón
UAM, CIBERESP e IMDEA-Alimentación
El pescado azul puede prevenir y mejorar el dolor en personas mayores
Casi 1.500 millones de personas en todo el mundo sufren dolor habitualmente. La cifra aumenta cada año mientras que los especialistas aún no saben bien cómo prevenir este síntoma.

