La exposición a la luz durante la noche está relacionada con cambios importantes y potencialmente dañinos en la estructura y función del corazón, según un estudio de más de 11.000 personas publicado en el ‘European Heart Journal’.
“La contaminación lumínica amenaza las observaciones astronómicas, los ecosistemas y nuestra salud”
Primero fue el fuego. Después de las fogatas y las antorchas, las lámparas de aceite sirvieron para dar claridad a la noche desde el Imperio Romano hasta el Renacimiento. A finales del siglo XVIII se comenzó a utilizar el gas y, unos cien años después, el alumbrado eléctrico ya se había extendido por Europa y el continente americano.

