Un equipo de investigación de la Universidad de Huelva, la Universidad de Sevilla y el Hospital Universitario Virgen Macarena ha utilizado nanotubos de carbono para la administración de antibióticos. Estas estructuras, un millón de veces más finas que un cabello, actúan de manera más precisa en el foco de la infección y aumentan la duración del efecto. Su puesta en marcha supondría, además, un avance contra la resistencia bacteriana, al facilitar una entrega más eficiente del principio activo.
Nanopartículas proteicas con un nuevo ligando reconocen y destruyen selectivamente fibroblastos asociados a tumor
El estudio, fruto de la colaboración entre el grupo de Nanotecnología del Institut de Biotecnologia y Biomedicina (IBB-UAB), liderado por Antonio Villaverde, y el grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales del Institut de Recerca Sant Pau, liderado por Ramon Mangues, ambos investigadores del CIBER-BBN, ha logrado un avance significativo en el terreno de la biomedicina.

