Un estudio liderado por un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Carlos III (CNIC) demuestra que la gravedad del ictus depende del momento del día en que ocurre. La investigación revela que los neutrófilos, las células inmunes más abundantes y primeras en responder tras un ictus, están regulados por el reloj biológico interno, lo que condiciona la perfusión cerebral, el daño tisular y la recuperación del paciente.
La hora de comer sí importa: el descubridor del primer gen del reloj biológico en mamíferos relaciona los biorritmos con la longevidad
El reloj biológico humano está controlado por una decena de genes. Juntos conforman un mecanismo molecular importante para la evolución, algo que se sabe porque seres muy diversos —moscas, gusanos u hongos— tienen uno muy parecido. El neurobiólogo Joseph Takahashi ha dedicado décadas a descifrar el funcionamiento del reloj biológico y su papel en nuestro comportamiento, después de descubrir el primer gen relacionado con él en mamíferos.

