Dos artículos científicos liderados desde el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han analizado la relación entre el consumo de pornografía con contenido violento, los comportamientos sexuales de riesgo, la violencia contra las mujeres y el bienestar sexual de las personas.
La investigación confirma que la pornografía violenta tiene un vínculo negativo con la salud sexual, y que su consumo aumenta tanto los comportamientos sexuales de riesgo como la aceptación de la violencia contra las mujeres. Ambos estudios están liderados por la doctora Belén Sanz Barbero y forman parte de una de las líneas de estudio en la Escuela Nacional de Sanidad (ENS) del ISCIII.
Los artículos, que se publican en las revistas BMC Public Health y Behavioral Sciences, se enmarcan en el proyecto Caracterización del uso de la pornografía digital y su asociación con la salud sexoafectiva y la violencia sexual: evidencias para el consenso sobre intervenciones con jóvenes en España, que lidera la doctora Sanz y en el que participan más investigadoras del ISCIII y un equipo de la Universidad de Alicante.
¿Qué concluye cada publicación?
Los resultados del artículo publicado en la revista Behavioral Sciences muestran que en torno al 51% mujeres y el 64% de los hombres de 18-35 años que son consumidores de pornografía, han consumido contenidos con violencia física en el último año.
En la publicación, coordinada por la doctora Belén Sanz, también participan las doctoras Laura Otero García y Ana Rico Gómez, científicas titulares de la ENS-ISCIII. Este estudio identifica, en mujeres y en hombres, una correlación entre el consumo de pornografía con violencia física y una mayor aceptación de la violencia contra las mujeres.
Además, en el caso de los hombres el consumo de pornografía con violencia física se correlacionó con niveles más bajos de empatía y de asertividad sexual. En ambos sexos se ha identificado una asociación entre el consumo de pornografía con violencia física y la función sexual.
También se concluye que los hombres que consumen contenidos violentos tienen una mayor probabilidad de usar potenciadores de la función sexual, y que, en las mujeres, el consumo de pornografía con violencia física se relaciona con una mayor probabilidad de tener dificultades para alcanzar un orgasmo en una relación de pareja.
Comportamientos de riesgo
Los resultados del segundo artículo, publicado en BMC Public Health, muestran que, en ambos sexos, el consumo de pornografía violenta se relaciona con una mayor probabilidad de tener comportamientos de riesgo para la violencia sexual. En concreto, se asocia con una mayor probabilidad de tener encuentros sexuales con parejas ocasionales, con posibles problemas de comunicación, así como en encuentros sexuales con presencia de alcohol u otras drogas.
Además, los resultados muestran que estas asociaciones no se deben a la frecuencia de consumo de pornografía, sino que probablemente se deban al consumo de contenido violento. En este trabajo, igualmente coordinado por la doctora Belén Sanz, también participa la doctora Laura Otero García.
Riesgo para las mujeres, igualdad y respeto mutuo
Las autoras explican que el consumo de pornografía violento “podría promover actitudes y comportamientos de riesgo para la violencia sexual”. Además, señalan que los hallazgos de estos estudios “permiten concluir que el consumo de pornografía violenta podría mediar negativamente en las relaciones interpersonales entre personas adultas jóvenes, en detrimento de las mujeres, ya que podría estar comprometiendo en los hombres habilidades como la empatía y el asertividad sexual, necesarias para establecer relaciones basadas en la igualdad y el respeto mutuo”.
Referencia de los artículos:
Violent Content in Online Pornography Is Associated with Sexual Health of Women and Men. Sanz-Barbero, B., Pérez-Martínez, V., Rico, A., Otero-García, L., Fernández-López, M., Cerdán-Torregrosa, A., & Vives-Cases, C. (2025). Behavioral Sciences, 15(12), 1634. https://www.mdpi.com/2076-328X/15/12/1634.
Association between exposure to pornography involving physical violence and risky sexual behaviors in young adults. Sanz-Barbero, B., Cerdán-Torregrosa, A., Otero-García, L., Pérez-Martínez, V., & Vives-Cases, C. (2025). BMC Public Health. https://link.springer.com/article/10.1186/s12889-025-25836-w.












Recordamos que SALUD A DIARIO es un medio de comunicación que difunde información de carácter general relacionada con distintos ámbitos sociosanitarios, por lo que NO RESPONDEMOS a consultas concretas sobre casos médicos o asistenciales particulares. Las noticias que publicamos no sustituyen a la información, el diagnóstico y/o tratamiento o a las recomendaciones QUE DEBE FACILITAR UN PROFESIONAL SANITARIO ante una situación asistencial determinada.
SALUD A DIARIO se reserva el derecho de no publicar o de suprimir todos aquellos comentarios contrarios a las leyes españolas o que resulten injuriantes, así como los que vulneren el respeto a la dignidad de la persona o sean discriminatorios. No se publicarán datos de contacto privados ni serán aprobados comentarios que contengan 'spam', mensajes publicitarios o enlaces incluidos por el autor con intención comercial.
En cualquier caso, SALUD A DIARIO no se hace responsable de las opiniones vertidas por los usuarios a través de los canales de participación establecidos, y se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso cualquier contenido generado en los espacios de participación que considere fuera de tema o inapropiados para su publicación.
* Campos obligatorios