Tomar un desayuno de calidad y que aporte la cantidad adecuada de energía para afrontar el día, un cuarto de la ingesta total diaria, reduce el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.
Un ayuno nocturno más largo y desayunar temprano podría relacionarse con un menor índice de masa corporal
Para mantener el peso a raya no solo es conveniente tener en cuenta que comemos, sino las horas a las que lo hacemos. Según un estudio publicado en el ‘International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity’, hay dos hábitos específicos que se asocian con un menor índice de masa corporal (IMC) a largo plazo: guardar un ayuno más largo durante la noche y desayunar temprano.
Desayunar y cenar temprano podría reducir el riesgo cardiovascular
Un estudio realizado por científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”, el INRAE, el Inserm y la Université Sorbonne Paris Nord, ha revelado que la hora a la que comemos puede influir en nuestro riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

