El frío y el aumento de los virus respiratorios durante los meses de frío, la congestión nasal y la acumulación de mucosidad se convierten en un problema frecuente tanto en adultos como en niños. La presencia de mucosidad persistente durante semanas no tiene por qué acompañarnos todos los meses de frío.
¿Coger frío nos enferma? Por qué las infecciones aumentan en invierno
“Abrígate, que luego coges frío y te enfermas”. Quien no haya escuchado esta advertencia alguna vez en su vida, probablemente no tuvo abuela. La idea de que el frío “causa” resfriados y gripes está arraigada en la cultura popular, pero la evidencia científica dibuja un panorama más matizado. La respuesta corta es que la baja temperatura en sí no provoca catarros; la larga es más interesante: puede facilitar que enfermemos, aunque no sea la causa directa.
Cinco patologías que esconden los pies fríos
Durante los meses de invierno, muchos pacientes acuden a las consultas de podología porque sienten frío en los pies de forma persistente. Aunque este síntoma suele atribuirse a las bajas temperaturas o a un calzado inadecuado, desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) advierten de que tener los pies fríos de manera continuada puede ser un signo de alerta.

