De no poder ver correctamente la pizarra desde el fondo de la clase cuando estudiaba segundo de Primaria a comenzar la universidad con la tranquilidad de desenvolverse durante todo el día sin gafas ni lentillas. Ese es el recorrido de Martina Muñoz Clavero, una joven de Valladolid que está a punto de cumplir 18 años y lleva prácticamente una década utilizando lentes de ortoqueratología (Orto-K) para controlar la progresión de su miopía.
“Mamá, puedo ver”: la Orto-K devuelve la libertad visual a un niño de 7 años en Salamanca
Mientras muchos niños preparan sus vacaciones, los campamentos de verano o las tardes de fútbol al aire libre, Jean Pooll afronta estos meses de una forma muy diferente a la de hace apenas unas semanas. A sus siete años, este niño residente en Salamanca ha dejado de depender de las gafas durante el día gracias a un tratamiento de ortoqueratología (Orto-K), una solución que no solo le proporciona libertad visual, sino que también busca frenar la progresión de una miopía hereditaria que avanzaba rápidamente.
La Orto-K permite a un joven atleta burgalés competir sin gafas y frenar su miopía
El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) presenta una nueva historia real dentro de su campaña #COOCYLConLosPacientes, centrada en visibilizar el impacto de la atención sanitaria de los ópticos-optometristas en la vida de las personas.

