El gesto de alcanzar el salero una vez que el plato ya está en la mesa es una de las costumbres alimentarias más difíciles de erradicar, a pesar de las constantes advertencias sanitarias. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los cinco gramos de sal diarios para prevenir la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y el deterioro cognitivo, la realidad en los hogares sigue otra tendencia.
Comer demasiada sal está relacionado con la obstrucción de las arterias, incluso sin hipertensión
Comer demasiada sal está relacionado con la obstrucción de las arterias del corazón y el cuello, lo que se sabe que está relacionado con un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Ese es el hallazgo de un estudio publicado hoy en ‘European Heart Journal -Open’, una revista de la Sociedad Europea de Cardiología.

