¡Sincronicemos relojes!
A veces hasta le digo esta frase a mis pacientes. Un amigo de la familia, poco frecuentador de la sanidad pública, estaba asombrado de la precisión de las citas. Le habían dado cita a las 10:47. “¡Qué precisión al dar las horas!”, decía el pobre iluso…Espérate a que llegue el día… ¡Eso sí que te asombrará! Por eso, cuando cito a algún paciente para el siguiente control y le apunto la hora exacta en un papelito, suelo añadir un “sincronicemos relojes”.

