Opinión Por Roberto Sánchez* Lunes, 15 Abril 2019 19:17
= SANIDAD SANA =

La trampa de la Pediatría en Atención Primaria

*Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Salamanca (ADSP)

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Los sistemas de salud más exitosos saben conjugar a la perfección dos ámbitos. El primero de ellos es la Atención Primaria, donde se atienden patologías frecuentes y que no precisan de complejidades instrumentales ni alta tecnología para ser diagnosticadas y tratadas. Sus profesionales están altamente entrenados en detectar cuándo y qué situaciones deben ser derivadas al segundo nivel, saben manejar la incertidumbre y obtener un conocimiento valioso de los pacientes, familias y contextos, para maximizar sus resultados.

Roberto Sanchez

El segundo es la atención secundaria, el hospital, donde profesionales altamente cualificados en una parcela atienden patologías infrecuentes, casos complejos referidos a un área exclusiva y donde disponen y manejan la potente tecnología.

En Atención Primaria son especialistas en saber atender una gran diversidad de patologías de muy diferentes áreas, edades y situaciones y en ofrecer una atención continua, a lo largo del tiempo. Evaluados por patologías individuales, en ocasiones, los resultados de los especialistas del hospital son superiores a la Atención Primaria, pero cuando se estudian estos fenómenos globalmente, los resultados de tener una Atención Primaria fuerte con las atribuciones antes comentadas son superiores en nivel de salud, calidad en la atención, costes y equidad. Las evidencias en este sentido son robustas y de largo contrastadas, aunque sean contraintuitivas: la "paradoja de la Atención Primaria" lo han llamado.

Si un sistema de salud pierde este engranaje, las fuerzas que es capaz de generar se disipan. Es como un globo hinchado que vuela: si se le hace un agujero, aunque sea muy pequeño, poco a poco termina perdiendo presión dentro de él y cayendo al suelo.

Hay muchos tipos de agujeros que se le pueden hacer a un sistema de salud. Uno de ellos es colocar a pediatras en los centros de salud.

En España, tradicionalmente, han sido los médicos de Familia quienes han atendido a los niños en los centros de salud. En otros países europeos sigue siendo así. En su plan de formación de cuatro años, cuatro meses están dedicados a la Pediatría (dos en Urgencias del hospital y dos en el centro de salud), mucho más que a otras especialidades. Los médicos de Familia están perfectamente capacitados para realizar la atención en esta área específica y en este nivel.

Otro de los agujeros que se le pueden hacer a un sistema de salud es que se presten servicios basados exclusivamente en deseos de pacientes (inducidos y cocinados previamente desde fuera) y ceder a las luchas de poder que plantean algunos profesionales. Un sistema de salud público está entrenado, especializado y focalizado en dar respuesta a lo necesario e importante, al interés general, mediante la fuerza y los recursos del Estado, mientras que si se aleja de esta misión se termina orientando (desviando) al mercado y a los intereses privados.

Esto es lo que sucede en el caso que nos ocupa. Se ha ido difundiendo entre la población la idea de que los niños serán mejor atendidos por un pediatra que por un médico de Familia en un centro de salud, igual que se difunde la idea de las bondades del acceso directo al especialista, de la libre elección de profesional… Todas propuestas aparentemente razonables, pero sin ninguna base y perjudiciales para paciente (iatrogenia) y sistema (ineficiencia y asimetrías).

pediatria opinionEste agujero en el globo puede generar, y de hecho genera, un efecto arrastre en otras áreas: Paliativos, Ginecología, Geriatría… que, con las mismas razones, reclaman su monopolio en el primer nivel de atención y que terminan por desmembrar y desnaturalizar el sistema.

En el área específica de la Pediatría, ha sucedido que los intereses individuales de los profesionales, su representación y su poder han sido cooptados por unas sociedades científicas plagadas de intereses privados y financiadas (y, por tanto, dirigidas) por la industria alimentaria y farmacéutica. Se han hecho especialistas en "secuestrar la voluntad del Estado" e imponer la suya con diferentes métodos (captura del regulador). Tener a pediatras en primera línea de atención ha sido fundamental para influir en la prescripción de algunos productos de muy dudosa indicación, en disputa con el interés general, representado por Salud Pública y el Ministerio de Sanidad.

Los pediatras son profesionales de gran preparación, brillantes académicamente y, en general, comprometidos socialmente con una de las partes más vulnerables de la sociedad: la infancia. La mayor parte de ellos han crecido profesionalmente en el hospital, y es ahí donde quieren seguir desarrollando su actividad.

La promesa de que habrá pediatras en todos los centros de salud es imposible de cumplir. Los pediatras no son muchos, y los que hay no quieren salir del hospital, en su mayor parte. Los que salen, evidentemente, desean el medio urbano. Esto genera inequidades, que es uno de los pecados más grandes que puede cometer un sistema público de salud, pues precisamente se crea para resolverlas.

Pero también es cierto que insistir de manera falsa y a sabiendas en la necesidad de pediatras para atender niños cuando el sistema público no los proporciona en su totalidad crea un mercado privado muy jugoso. La atención de la salud no es una cuestión técnica, simplemente; también lo es de poder y económica, en sus múltiples derivadas.

A pesar de este escenario de escasez de pediatras, las potentes y soberbias sociedades científicas insisten difundiendo mensajes que generan desconfianza en la población porque médicos de Familia atiendan a niños, en un ejercicio de irresponsabilidad y de (falsa) ignorancia.

En lo político, algunos partidos de izquierda no han entendido todo esto y, pensando que hacen un bien, contribuyen a desviar (más) el sistema hacia el mercado, alineados con las aspiraciones de la derecha.

Todo este conflicto se sostiene porque los médicos de Familia contribuyen como lacayos y el Estado se inhibe, como si con él no fuera. Si los médicos de Familia tuviéramos dignidad y profesionalismo, dejaríamos caer el bolígrafo y se produciría el colapso. Se conseguiría reformular entonces todo este despropósito.

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9 comentarios

  • Domingo, 05 Mayo 2019 00:15 Escrito por: Alberto de Dios

    Son datos estadísticos bien contrastados que la Sociedad Española de Pediatria es una de que más confictos de interés tiene con las industrias farmacéuticas y nutricionales, cuya publicidad en ocasiones atenta contra la evidencia y la salud pública. Es objetivable, y está publicado, que la especialidad de pediatría es de las especialidades que menos evidencia científica aplica en sus protocolos y en la práctica del día a día. Es un dato incuestionable que la formación de un pediatra es básicamente de carácter hospitalario con la finalidad de atender los casos complicados que necesitan referencia. Es patente que los médicos de familia han atendido de siempre y lo siguen haciendo a la mayoría de los niños sin necesidad de los pediatras. El artículo habla de números, datos, hechos, sin ofender. Y el que suscribe es especialista hospitalario.

  • Lunes, 22 Abril 2019 13:39 Escrito por: DAVID SANCHEZ ARANGO

    Hola Roberto:

    Quizas no te has parado a pensar en profundidad tus palabras.

    Quitar a los pediatras, para que los niños sean atendidos por médicos de familia es una opción.
    Ya que existe la población, y que existe la especialidad. Y ya que alguien va a tener que atender a esas 1000 cartillas, por poner un numero, mejor que sea especialista en ello, no? Que ganas quitando ahora a los pediatras ? solo pierdes. Tu no, que no eres un niño, pierden los niños.

    Esta bien tener una opinión propia, y expresarla. No es correcto atacar a nadie. Hay pediatras que quieren estar en el hospital y hay pediatras que no quieren estar en el hospital. Tu no puedes pensar por ellos.

    La formación en pediatría de medicina de familia esta pensada para atender a niños en situaciones puntuales. Los médicos de familia no tienen una formación especifica en cuidados intensivos neonatales, ni saben del seguimiento de patologías crónicas derivadas de esta situación. Esto es solo un ejemplo de patología, podríamos citar una serie interminable de ellas.

    En las sociedades de pediatría, al igual que en las sociedades de lo que sea, hay gente interesada. Pero también hay gente motivada en hacer las cosas mejores. Y tu solo ves lo malo.

    Espero que en algún momento seas capaz de ver la luz entre toda la basura que nos mandas a los pediatras y a nuestras sociedades. No creo que entrar en un juego de critica destructiva sea bueno para nosotros, ni para vosotros. Haz un poco de introspección, y progresa en tus conocimientos haciéndote a ti mismo participe de lo que ignorabas. A juzgar por tus palabras es algo más de lo que piensas. Habla con los compañeros pediatras con los que compartas trabajo . Y sobretodo, para hacer sistema medico mejor, crea, no intentes destruir a los demás.

    Un saludo

  • Miércoles, 17 Abril 2019 19:44 Escrito por: Pablo Oyagüez

    Como pediatra y miembro de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Burgos lamento el enfoque dado en este artículo de opinión. Coincido con el anterior comentario. La titulación de Medicina Familiar y Comunitaria es una más de las que contribuyen al éxito de la Atención Primaria.
    El modelo español de pediatría de Atención Primaria ha demostrado sobradamente sus buenos resultados.
    Cuando queráis lo contratamos.

  • Miércoles, 17 Abril 2019 17:34 Escrito por: Sara Lucero

    Falacias, y más mentiras desacreditando a los PEDIATRAS. Profesionales con 4 años de formación MIR, denominándose su especialidad pediatría y sus ÁREAS ESPECÍFICAS (vease atención primaria). Es falso que en el principio de los tiempos no existían los pediatras, pues siempre han estado ocupándose de la salud de los menores. Prefiero un profesional cualificado con 4 años de formación que un médico de familia que pasa 1 mes (a lo sumo 2 meses como MUCHO) "formándose" como pediatra.
    Casi se forman más en cardiología, en endocrino...y no veo que pasen dichas consultas, y en ocasiones derivan más de lo debido. No todo vale, es un artículo hiriente, ofensivo y OPORTUNISTA.

  • Miércoles, 17 Abril 2019 15:36 Escrito por: Sara

    Coincido en que está lleno de falsedades y es un artículo que como pediatra me indigna profundamente.
    "Tener a pediatras en primera línea de atención ha sido fundamental para influir en la prescripción de algunos productos de muy dudosa indicación, en disputa con el interés general, representado por Salud Pública y el Ministerio de Sanidad." Puedo asegurar sin ningún tipo de duda que el pediatra formado tiene muy claro qué hacer y sobre todo qué NO hacer; la prescripción de algunos medicamentos como antitusígenos, antimucolíticos, jarabes "para mejorar las defensas" o fórmulas artificiales especiales (antiestreñimiento, antirreflujo, etc) , se encuentra entre esos dogmas que el pediatra formado sabe que NO debe hacer; siendo sin embargo una práctica habitual entre médicos de familia ocupando plazas de pediatría con los que he coincidido (no generalizo, de todo hay en este mundo).
    Supongo que antes de escribir un artículo, aún siendo de opinión, hay que informarse un poco.
    https://fapap.es/articulo/351/marco-legal-de-la-pediatria-de-atencion-primaria-y-sus-consecuencias-para-la-atencion-infantil?id=351&titulo=marco-legal-de-la-pediatria-de-atencion-primaria-y-sus-consecuencias-para-la-atencion-infantil

  • Miércoles, 17 Abril 2019 14:59 Escrito por: Sara Abad

    Menuda patraña de artículo... el colmo de la falacia. La pediatría es una especialidad vía mir... se llama PEDIATRÍA Y SUS ÁREAS ESPECÍFICAS. NO, los médicos de familia, con su rotación de 1 mes (a lo sumo 2!) rotando en pediatría NO ESTÁN CAPACITADOS para atender lo mismo que un pediatra que se forma 4 años!!!! LOS NIÑOS NO SON ADULTOS PEQUEÑOS, así que “zapatero a tus zapatos”. Basta ya de tanta mentira y de tanta ofensa a los pediatras de atención primaria de España.

  • Miércoles, 17 Abril 2019 14:19 Escrito por: Francisco Monsó

    Es legítimo y necesario defender la sanidad pública. Es incluso razonable defender modelos alternativos de Atención Primaria Pediátrica con argumentos de equidad, eficiencia, etc. Lo que ya no es tan razonable, y mucho menos legítimo, es defender esa posición a base de descalificaciones y acusaciones de defender intereses privados (porque seguro que el autor no está pensando en puestos de trabajo para los nuevos especialistas en MF y C) o de prescribir productos de dudosa indicación (lo que seguro que nunca ocurre en las consultas de los médicos de familia).
    Y además hacer alguna afirmación desde el atrevimiento de la ignorancia. Desde que se instauró la asistencia sanitaria de la Seguridad Social (en los lejanos tiempos del Instituto Nacional de Previsión) la atención en primer nivel de los niños menores de siete años estaba asignada a un Pediatra de Zona. La condición de que para instaurarla era necesario un número mínimo de cartillas familiares, asignadas a tres cupos de Medicina General, hacía que la mayoría estuvieran situadas en entornos urbanos. La mayoría, pero no exclusivamente. De hecho, mis dos primeros destinos como Pediatra de Cupo y Zona lo fueron en dos localidades de menos de 15000 habitantes.
    Cuando se implantó el modelo reformado, desde el principio se diseñaron Equipos de Atención Primaria en los que se integraban pediatras. Reconocer que no siempre se ha producido esa situación, y que la formación excesivamente hospitalocéntrica de los residentes de pediatría y otras circunstancias están produciendo una grave situación de inequidad en la atención primaria a la población infantil, no es obstáculo para considerar que esta ristra de afirmaciones gratuitas y ofensivas van en desdoro de una entidad, la FADSP, que tiene todo mi reconocimiento y en la que militan activamente algunos de mis amigos médicos de familia.
    Francisco J. Monsó
    C.S. Jesus Marín. Molina de Segura (Murcia)

  • Miércoles, 17 Abril 2019 13:54 Escrito por: Beatriz

    Soy Pediatra de Atencion Primaria por eleccion propia, tras Especializacion via Mir y trabajo durante 5 años en Oncologia Infantil, por supuesto Hospitalaria. No he sido ni soy “comprada” por la industria farmaceutica ni de otras casas comerciales. He tenido consulta privada y ELIJO trabajar en la Atencion Primaria publica. Me parece ofensivo su articulo.

  • Miércoles, 17 Abril 2019 12:55 Escrito por: Juan José

    Sería un excelente artículo de opinión si no estuviera basado en falsedades ("En España, tradicionalmente, han sido los médicos de Familia quienes han atendido a los niños en los centros de salud") y si no se hablará por otros profesionales (Pediatras de Atención Primaria) o se ignorara la opinión de la población a la que supuestamente se quiere defender.
    Acabé mi residencia MIR de Pediatría hace 21 años y elegí (no me colocaron) de forma voluntaria y vocacional el desempeño de mi labor en AP, en la que creo y de la que soy un gran defensor. No es cierto que en España la atención pediátrica la haya asumido Medicina de Familia en AP

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