La fibrilación auricular (FA), la arritmia cardiaca más frecuente en la práctica clínica, sigue siendo uno de los mayores retos terapéuticos cuando alcanza fases persistentes, en las que la reversión espontánea al ritmo normal es muy poco probable.
Mecanismos celulares permiten que la arritmia cardíaca más común persista en el corazón
Una técnica pionera permite la primera reparación en humanos de válvulas cardíacas mecánicas defectuosas sin cirugía
Un equipo liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y el Hospital Clínico Universitario de Valladolid ha desarrollado y aplicado clínicamente una técnica mínimamente invasiva que, por primera vez, permite el tratamiento de válvulas aórticas mecánicas defectuosas mediante un abordaje con catéter. El procedimiento evita la cirugía a corazón abierto de alto riesgo y abre nuevas posibilidades terapéuticas para pacientes que antes no contaban con opciones realistas. Los dos grupos de investigación, liderados respectivamente por el Dr. Borja Ibáñez y el Dr. Alberto San Román, forman parte de la red española de investigación cardiovascular CIBERCV .
Descubren un nuevo mecanismo implicado en el control de la inflamación
Cuando nuestro organismo combate una infección, el sistema inmunitario debe activar defensas con rapidez y causar una inflamación que es beneficiosa. Pero es igualmente importante resolver dicha inflamación para volver a la normalidad. En ese equilibrio son esenciales los macrófagos, células especializadas en “fagocitar” o engullir células que han muerto por la infección viral y en reparar el daño tisular asociado a la infección o la reacción inflamatoria.
El reloj biológico influye en la gravedad del ictus y la respuesta al tratamiento
Un estudio liderado por un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Carlos III (CNIC) demuestra que la gravedad del ictus depende del momento del día en que ocurre. La investigación revela que los neutrófilos, las células inmunes más abundantes y primeras en responder tras un ictus, están regulados por el reloj biológico interno, lo que condiciona la perfusión cerebral, el daño tisular y la recuperación del paciente.
Los neutrófilos son menos agresivos por la noche, lo que explica que los infartos nocturnos sean menos dañinos
Los infartos que se producen durante la noche son menos severos que los diurnos. Ahora, un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) explica la razón. Publicado en la revista ‘Journal of Experimental Medicine’, la investigación del grupo del Dr. Andrés Hidalgo en el CNIC ha descubierto que existe un reloj interno dentro de un tipo de glóbulo blanco, los neutrófilos, que regula su agresividad a lo largo del día y determina el grado de daño que provocan en el corazón tras un infarto.
NeuMap, un mapa pionero de neutrófilos que redefine su papel en la salud, las infecciones y la inflamación
Los neutrófilos son las células inmunitarias más abundantes del organismo y las primeras en responder a infecciones o daños tisulares. Sin embargo, a pesar de su importancia, hasta ahora se sabía muy poco sobre su verdadero funcionamiento, cómo cambian según el tejido que habitan o cómo contribuyen no solo a la defensa del huésped, sino también a enfermedades inflamatorias, cardiovasculares o cancerosas. Sus diversas acciones les permiten salvar vidas durante una infección, pero también pueden agravar la inflamación, como se observa en afecciones como la COVID-19.
Los betabloqueantes ya no son necesarios tras un infarto si el paciente tiene una función cardiaca normal
Un gran análisis liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), en colaboración con otras instituciones internacionales, y que ha reunido datos de 17.801 pacientes con infarto agudo de miocardio y función cardiaca normal incluidos en los 5 ensayos clínicos realizados en el mundo, concluye que los fármacos betabloqueantes no aportan ningún beneficio clínico en este grupo de pacientes, que son la mayoría de los pacientes que superan un infarto hoy en día.
Emplean por primera vez la activación por CRISPR para tratar una enfermedad cardiaca
Un equipo multidisciplinar internacional liderado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en el que también ha participado el Hospital Universitario Puerta de Hierro y la Universidad de California en San Diego ha demostrado por primera vez que la tecnología CRISPR de activación génica (CRISPRa, del inglés CRISPR activation) puede ser empleada para tratar enfermedades genéticas cardiacas in vivo.
Una técnica de imagen usada en cáncer mejora el seguimiento y tratamiento de la aterosclerosis
Una investigación realizada en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) demuestra que el ’18FDG-PET’, una técnica de imagen utilizada habitualmente para otras patologías y que mide la energía que consumen las células del cuerpo, también permite monitorizar la actividad de la aterosclerosis midiendo el metabolismo celular de las placas. El hallazgo, publicado en ‘Science Translational Medicine’, podría mejorar el seguimiento de esta enfermedad y acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos.

