El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una dolencia conocida y desconocida a la vez. Aunque la mayoría sabe su nombre, e incluso a veces se incorpora de forma errónea en las conversaciones cuando algo desordenado ‘da TOC’, pocos saben el alcance que tiene esta afección en la calidad de vida de las personas que la sufren.
Tres datos clínicos pueden ayudar a detectar a personas con TOC con mayor riesgo de conductas suicidas
Un estudio coliderado por investigadores de la Unidad de TOC del Hospital Universitario de Bellvitge-IDIBELL y de la Universidade de Santiago de Compostela ha identificado tres factores clínicos que ayudan a detectar el riesgo de conductas relacionadas con el suicidio en personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): los antecedentes familiares de suicidio, la presencia de un trastorno del estado de ánimo (es decir, un trastorno afectivo, como la depresión o el trastorno bipolar) y los antecedentes de consumo problemático de sustancias.
Una herramienta de aprendizaje automático predice la evolución de los pacientes con trastorno obsesivo
La Unidad de TOC del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB) ha impulsado el primer estudio que construye un modelo de pronóstico a largo plazo, basado en ‘machine learning’, de los pacientes de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).
El tamaño de dos regiones cerebrales podría predecir la eficacia de la terapia en niños con trastorno obsesivo compulsivo
Un nuevo estudio ha encontrado que el tamaño de dos estructuras cerebrales se asocia con la respuesta a la terapia psicológica cognitivo conductual en niños y niñas con trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

