El insomnio crónico, que afecta a aproximadamente el 10% de la población mundial, es mucho más que una simple dificultad para dormir. Además de tener un impacto inmediato en la calidad del sueño y el bienestar general, también se ha asociado con una serie de problemas de salud a largo plazo, como trastornos metabólicos (obesidad, diabetes) y trastornos mentales (ansiedad, depresión).
Más de 5 millones de españoles padecen insomnio crónico
El último estudio que se había realizado hasta la fecha sobre la prevalencia del insomnio en España, llevado a cabo en los años 1998-1999, encontró que el 6,4% de la población española adulta cumplía los criterios diagnósticos de trastorno de insomnio crónico, un trastorno del sueño caracterizado por la existencia de un síndrome de insomnio —dificultades para dormir con consecuencias diurnas al menos tres días a la semana— que se prolonga durante al menos tres meses y que no se explica por un entorno inadecuado, tiempo insuficiente para dormir o la existencia de otros trastornos del sueño u otras enfermedades.

