En la información sobre salud, cada cierto tiempo salta a los medios una nueva panacea o un nuevo peligro a evitar. Los mensajes calan gracias a la publicidad cuando las compañías descubren que pueden rentabilizarlos en sus productos. Pero siempre es aconsejable preguntarse: ¿se basan en evidencia científica consistente?
La hora de comer sí importa: el descubridor del primer gen del reloj biológico en mamíferos relaciona los biorritmos con la longevidad
El reloj biológico humano está controlado por una decena de genes. Juntos conforman un mecanismo molecular importante para la evolución, algo que se sabe porque seres muy diversos —moscas, gusanos u hongos— tienen uno muy parecido. El neurobiólogo Joseph Takahashi ha dedicado décadas a descifrar el funcionamiento del reloj biológico y su papel en nuestro comportamiento, después de descubrir el primer gen relacionado con él en mamíferos.
Demuestran el potencial terapéutico de los líquenes en los desajustes del ritmo circadiano
Casi todas las células de nuestro cuerpo tienen su propio reloj molecular, que interviene en la sincronización de las funciones físicas, mentales y conductuales –dormir, comer, segregar hormonas, entre otros- con el entorno externo durante el ciclo día-noche de 24 horas.

