Vademecum Por S. A. D. Viernes, 01 Diciembre 2017 23:03
PREVENCIÓN EN EL EMBARAZO

Más de 270.000 recién nacidos fallecen cada año en el mundo a causa de anomalías congénitas

El test de cribado es una prueba alternativa a la amniocentesis con una efectividad del 99,5% y no invasiva

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El riesgo de sufrir un aborto tras la realización de una amniocentesis es del 0,5% al 1%. El riesgo de sufrir un aborto tras la realización de una amniocentesis es del 0,5% al 1%.

Según datos aportados por la OMS, Organización Mundial de la Salud, cada año fallecen, durante el primer mes de vida, alrededor de 270.000 recién nacidos a causa de anomalías congénitas. La principal causa de muerte relacionada con los defectos congénitos son las anomalías cardiacas aunque los defectos más comunes son el Síndrome de Down, la espina bífida y el labio leporino.  

Existe muchos tipos de anomalías, aunque las más comunes representadas en un 65% de los casos, son las de origen multifactorial o poligénicas como la mayoría de cardiopatías, la espina bífida, el labio leporino o la luxación congénita de cadera. Las anomalías de origen cromosómico representan un 10% de las malformaciones encontradas durante el embarazo. Además del Síndrome de Down, existen otras anomalías cromosómicas menos frecuentes como el Síndrome de Edwards, que aparece en uno de cada 5.000 embarazos, o el Síndrome de Patau, en uno de cada 16.000.

“El Síndrome de Down se presenta en uno de cada 700 nacimientos y por lo general, es resultado de un error durante el desarrollo del óvulo o el espermatozoide. Por eso, es muy importante que la madre se realice pruebas prenatales para descartar la presencia de este tipo de malformaciones”, asegura Dolors Soria, ginecóloga del Centre Emai del Grupo ASPY.

“Sin embargo, conviene tener en cuenta que pruebas como la amniocentesis son de carácter invasivo, es decir, requieren la introducción de una aguja en el útero para extraer una muestra de líquido amniótico y eso conlleva un riesgo añadido de sufrir un aborto”. El riesgo de sufrir un aborto tras la realización de una amniocentesis es del 0,5% al 1%.

Test de cribado: eficacia superior al 99,5%

Existen otras pruebas alternativas a la amniocentesis, como el Test de Cribado, totalmente inocuas y con la misma efectividad, en las que se sustituye la extracción del líquido amniótico por una muestra de sangre de la madre. 

Para su realización, es indispensable estar embarazada por lo menos de 10 semanas confirmadas ecográficamente. “Desde ASPY Prevención recomendamos la realización de este tipo de test que detecta la ausencia de los Síndromes de Down, Edwards y Patau con una eficacia del 99,5%. Además, gracias a esta prueba, se puede evitar la realización de pruebas invasivas, mucho más peligrosas y con un coste muy superior como la amniocentesis reduciendo con ello el riesgo de abortos espontáneos asociados a esta prueba”, afirma Soria.

Nutrición y edad materna

Las causas que dan lugar a este tipo de anomalías son muy difíciles de concretar, aunque existen una serie de factores que incrementan el riesgo de su aparición.

“En aproximadamente el 70% de los casos se desconocen las causas que dan lugar a estas anomalías. Sin embargo, los factores socioeconómicos pueden considerarse una causa indirecta ya que los defectos congénitos son más frecuentes en familias y países de ingresos bajos debido principalmente a que las mujeres carecen de un acceso a alimentos nutritivos y se encuentran más expuestas a factores que aumentan el desarrollo prenatal anormal, como el alcohol y las infecciones. La edad de la madre es otra de las causas conocidas que aumentan la aparición de estas anomalías. La incidencia de los defectos cromosómicos aumenta cuando la edad de la madre supera los 35 años”, explica Soria.

Aunque existan anomalías congénitas de carácter genético irremediables, como el enanismo o la fibrosis quística, hay otras que, mediante el desarrollo de unas pautas preventivas, puede reducirse su frecuencia.

“Las revisiones médicas antes del embarazo son muy importantes para descartar, identificar o tratar problemas de salud que puedan representar un riesgo para el feto. Además, es imprescindible que la madre siga una dieta equilibrada que le aporte los nutrientes necesarios y eliminar sustancias nocivas como alcohol y tabaco. Por último, es necesario que la madre esté correctamente vacunada, en especial contra la rubeóla y la varicela”, añade.

Sobre ASPY 

ASPY Prevención presta servicios de prevención a más de 41.000 empresas desde su constitución en 2006. Con un concepto de servicio preventivo integral y exclusivo ofrece a sus clientes cobertura integral en las 4 especialidades preventivas: Medicina del Trabajo, Seguridad, Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología Aplicada. Su equipo de 1200 profesionales y sus 220 puntos de servicio en todas las provincias españolas garantizan a empresas y trabajadores un óptimo servicio en la actuación preventiva y un completo asesoramiento técnico y sanitario. 

 

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