Los pacientes con cáncer de páncreas que tomaron la benzodiazepina lorazepam (Ativan), comúnmente recetada para tratar la ansiedad durante el tratamiento del cáncer, tuvieron una supervivencia libre de progresión más corta que los pacientes que no lo tomaron, según los resultados publicados en ‘Clinical Cancer Research’. Por el contrario, los pacientes que tomaron la benzodiazepina alprazolam (Xanax) tuvieron una supervivencia libre de progresión significativamente mayor que los pacientes que no lo hicieron.
El tratamiento con lorazepam se relaciona con un peor pronóstico del cáncer
España, líder mundial en consumo de benzodiacepinas
La “medicalización de la vida” ha provocado que muchas circunstancias que no son patológicas, sino situaciones vitales o de la vida cotidiana que son etiquetadas erróneamente como trastornos de ansiedad o insomnio, acaben siendo tratadas con psicofármacos, según se ha puesto de manifiesto en el XXIX Congreso Nacional de Medicina General y de Familia, que celebra en Granada del 14 al 17 de junio.
Un programa de Atención Primaria logra reducir el consumo de benzodiacepinas con intervenciones educativas
Según datos de la encuesta EDADEs 2022, elaborada por el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad, el 9,7% de la población española habría consumido benzodiacepinas con o sin receta en los últimos 30 días, mientras que el 7,2% de la población reconoce consumir a diario estos fármacos.
Expertos advierten del liderazgo español en consumo de benzodiacepinas: «El camino más rápido no siempre es el mejor»
Según datos de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), España es el país del mundo con mayor consumo de benzodiacepinas, un medicamento incluido dentro del grupo de los hipnosedantes que, a menudo, se receta para dormir mejor por su efecto ansiolítico, hipnótico y relajante muscular.
Médicos de Primaria alertan del consumo excesivo de benzodiacepinas en personas mayores de 65 años
Cada vez son más las voces de expertos que alertan de un posible consumo en exceso de benzodiacepinas en nuestro país, que puede haberse visto incrementado por la pandemia pos SARS-CoV-2 al haber aumentado secundariamente patologías como ansiedad, depresión e insomnio.

