El envejecimiento afecta progresivamente al funcionamiento de nuestro organismo y, entre otros, deteriora la capacidad del sistema hematopoyético —el conjunto de órganos y tejidos responsables de producir las células de la sangre— para mantener una producción adecuada de células sanguíneas. Comprender y medir este proceso es especialmente relevante para estudiar cómo envejecen las células madre de la sangre y para identificar estrategias que permitan preservar o recuperar su función.
Una inteligencia artificial identifica señales de envejecimiento en las células madre de la sangre
Un estudio revela cómo las defensas del organismo contribuyen a la inflamación asociada al envejecimiento
Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado uno de los mecanismos que alteran la producción de células sanguíneas durante el envejecimiento. La investigación, publicada en ‘Nature Aging’, revela que un subtipo de linfocitos T se acumula en la médula ósea con la edad y favorece la producción de neutrófilos, células esenciales para defendernos frente a infecciones, pero también implicadas en procesos inflamatorios.
Identifican una proteína esencial para prevenir el daño hepático y el desarrollo de tumores durante el envejecimiento
Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) ha identificado un mecanismo que protege el hígado contra el daño asociado al envejecimiento y reduce el riesgo de tumores hepáticos. Los investigadores han descubierto un freno natural en las mitocondrias hepáticas que retrasa la progresión de la enfermedad hepática crónica.
ARN circulares, gránulos de estrés y longevidad: un nuevo mecanismo ayuda a explicar por qué las células envejecen con el paso del tiempo
El envejecimiento es un proceso inevitable, pero los mecanismos que lo impulsan siguen siendo objeto de intensa investigación. Un artículo de revisión publicado en ‘Aging Cell’ por el investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM-CSIC-UAM) José María Izquierdo Juárez reúne las evidencias más recientes sobre un proceso molecular que podría desempeñar un papel clave en este fenómeno: la interacción entre los ARN circulares y los llamados gránulos de estrés.
Asocian nutrientes específicos con una mejor función cognitiva durante el envejecimiento
El deterioro cognitivo es uno de los principales desafíos asociados al envejecimiento. Aunque forma parte del proceso natural de hacerse mayor, factores como la obesidad, el síndrome metabólico o las enfermedades cardiovasculares pueden acelerar la pérdida de funciones como la memoria, la atención o la capacidad de planificar y tomar decisiones.
Un protector oculto del genoma podría explicar las diferencias entre mujeres y hombres en salud y envejecimiento
La forma en que mujeres y hombres envejecen o desarrollan enfermedades no es exactamente la misma, pero aún no acabamos de entender las razones biológicas que se esconden detrás de estas diferencias. Entre las líneas de investigación más prometedoras para explicarlas destaca el estudio de los cromosomas sexuales.
¿Qué edad tiene realmente mi cuerpo?
La esperanza de vida en España ha llegado a 86 años en las mujeres y 81 años en los hombres, y se ha consolidado como una de las más elevadas de la Unión Europea, según publicó el año pasado el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Nuevas respuestas sobre la resistencia inmunológica de los centenarios
Comprender por qué algunas personas alcanzan los 100 años con una notable capacidad funcional y una mayor resistencia a enfermedades asociadas al envejecimiento es uno de los grandes retos de la ciencia biomédica actual.
El sistema inmunitario de las mujeres cambia mucho más que el de los hombres con la edad
Las estadísticas muestran diferencias claras en el sistema inmunitario de la población según el sexo: los hombres son más susceptibles a infecciones y cánceres, mientras que las mujeres tienen respuestas inmunes más fuertes, que se traducen, por ejemplo, en mejores respuestas a vacunas. Aun así, con un sistema inmune más reactivo, también aumenta la probabilidad de que se ataque al propio cuerpo, haciendo que el desarrollo del 80% de las enfermedades autoinmunes ocurra en mujeres.

