A los dieciocho años, tomé la decisión de salir de mi casa y mi ciudad e irme a otra distinta. Concretamente, a trescientos sesenta y un kilómetros, para perseguir mi sueño: estudiar comunicación. Salamanca me acogió con los brazos abiertos y se convirtió en mi hogar durante los siguientes cuatro años, como lo es ahora Madrid.
Salvando las distancias, muchas personas se ven obligadas a abandonar sus hogares por culpa de acontecimientos que escapan a su control, como las guerras. Son personas que buscan un nuevo hogar, un sitio donde vivir en paz y seguir con su vida. Cada 20 de junio, el Día Mundial de las Personas Refugiadas nos invita a detenernos y mirar de frente una realidad que a menudo preferimos no ver.
Este año, desde la Mesa del Refugiado de Salamanca, de la que forman parte distintas entidades sociales, entre ellas Cáritas, se quiere volver a poner el foco en algo esencial. La acogida de las personas refugiadas es una cuestión de derechos y de humanidad. Cáritas Salamanca, junto con CEPAIM, Cruz Roja, Diaconía, Salamanca Acoge e YMCA, ha impulsado una programación abierta a toda la ciudadanía que incluye la exposición El peso de mi mochila, que se podrá visitar del 22 al 26 de junio en el Centro Internacional del Español; además de la lectura de un manifiesto en la Plaza de los Bandos y la presentación de la guía Enseñar con Kite, el próximo 25 de este mes en el propio CIE-USAL, que irá acompañada de la proyección del cortometraje Cafuné.

En busca del futuro «que todas las personas merecemos»
Además, el 25 de junio a las ocho de la noche se celebrará en la Puerta de Zamora el Círculo de Silencio por los derechos de las personas migrantes de Cáritas Salamanca, para seguir alzando la voz desde el respeto, la serenidad y la firmeza. Un silencio compartido que quiere acompañar a quienes sufren y recordar que ninguna persona debería ser tratada como invisible.
Según el Manifiesto por el Día Mundial del Refugiado, «detrás de cada persona refugiada hay una historia marcada por la pérdida, el miedo y la incertidumbre«. Este día se debe aprovechar para reconocer y poner en valor la valentía y resiliencia de las personas refugiadas, que, «aun habiéndose enfrentado a situaciones inimaginables, continúan luchando por construir el futuro que todas las personas merecemos. Un futuro basado en la paz, la seguridad y la dignidad«.
Me parece especialmente importante subrayar que estas actividades no son solo actos simbólicos. Son espacios de encuentro y escucha, para aprender a mirar con más empatía al prójimo. Porque la protección de estas personas es una responsabilidad global que nos implica a todos como sociedad, y sólo desde el compromiso colectivo podremos construir una sociedad más justa e inclusiva.
Porque toda vida merece dignidad, protección y oportunidades.











Recordamos que SALUD A DIARIO es un medio de comunicación que difunde información de carácter general relacionada con distintos ámbitos sociosanitarios, por lo que NO RESPONDEMOS a consultas concretas sobre casos médicos o asistenciales particulares. Las noticias que publicamos no sustituyen a la información, el diagnóstico y/o tratamiento o a las recomendaciones QUE DEBE FACILITAR UN PROFESIONAL SANITARIO ante una situación asistencial determinada.
SALUD A DIARIO se reserva el derecho de no publicar o de suprimir todos aquellos comentarios contrarios a las leyes españolas o que resulten injuriantes, así como los que vulneren el respeto a la dignidad de la persona o sean discriminatorios. No se publicarán datos de contacto privados ni serán aprobados comentarios que contengan 'spam', mensajes publicitarios o enlaces incluidos por el autor con intención comercial.
En cualquier caso, SALUD A DIARIO no se hace responsable de las opiniones vertidas por los usuarios a través de los canales de participación establecidos, y se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso cualquier contenido generado en los espacios de participación que considere fuera de tema o inapropiados para su publicación.
* Campos obligatorios