Estimados compañeros:
Vivimos tiempos nunca conocidos por ninguno de nosotros. Nos rememoran épocas de pandemias pasadas. La más cercana, la mal llamada gripe española de 1918, que tuvo muchísima mortalidad. Todos estamos perplejos, desorientados, preocupados por familiares, amigos y nuestra propia seguridad. Ya algunos compañeros han perdido la vida desarrollando su trabajo.

