Se acercan fechas en las que todo son luces, adornos y deseos de felicidad. Sin embargo, el agradable escenario no es el mismo para todos. Las personas que se enfrentan a una grave enfermedad o que han sufrido la pérdida de un ser querido se sienten estos días más solas e incomprendidas que nunca, ‘obligadas’ por las circunstancias a abrir una especie de paréntesis en su sufrimiento, precisamente en un momento en el que las ausencias son más dolorosas que nunca.
A fondo
La donación del cerebro a la ciencia
¿Cómo funciona la donación de cerebros? Y una pregunta aún más frecuente, ¿para qué sirve? A diferencia de otros órganos que también se donan, no sirve para dar vida, sino para la ciencia y, dentro de ella, la investigación. El diagnóstico de determinadas enfermedades del cerebro solo puede realizarse post mórtem, como descubrir el tipo de alzheimer que tiene una persona, y con ello es posible avanzar. El único Banco de Cerebros de Castilla y León está ubicado en Salamanca, en el Instituto de Neurociencias, donde se encuentra el núcleo de investigadores más importante en relación a este órgano.
La historia de Lidia
‘Salud a Diario’ quiere acercar las enfermedades raras a la sociedad, y lo hace de la mano de los padres que integran la Agrupación de Enfermedades Raras de Salamanca (AERS). En esta ocasión, conocemos a Soraya y a Lidia, madre e hija. La primera lucha para que su pequeña tenga todo lo que la pueda beneficiar, y no duda en llevarla a todas las terapias disponibles. A su hija la ve feliz, y con su enfermedad rara ha aprendido a vivir el día a día, y a no pensar en lo malo. Lidia tiene una cromosopatía (deleción del brazo largo del cromosoma 2) que causa un retraso psicomotor.
La soledad del alzheimer
El alzheimer no se conoce hasta que no se convive con él las 24 horas. O al menos así lo transmite Julián Barrado, que cuida de su esposa, Agustina Sierra, desde que a los 58 años le diagnosticaran la enfermedad. Ahora, ambos con 65, él detalla su día a día. Lo que peor lleva es la soledad, más dura aún cuando la siente teniendo a su mujer al lado.
Una visita a ‘La séptima’ del Clínico
Cuando uno pulsa el número 7 en el listado de botones del ascensor del hospital, siente como si todos los ojos se posaran en su dedo. Lo más probable es que la sensación sea del todo subjetiva, pero es difícil abstraerse a las arraigadas connotaciones con las que en Salamanca se entiende eso de ir a ‘La séptima’ del Clínico.
La lucha de un prematuro
Algunos embarazos no llegan a término y el nacimiento prematuro conlleva una serie de cuidados por parte de la Unidad de Neonatología del Complejo Asistencial de Salamanca. Algunos de sus pacientes nacen con apenas 24 o 25 semanas de gestación, por lo que son muy inmaduros y requieren de una gran atención. Las estancias de los grandes prematuros son prolongadas, de meses, en los que el papel de los padres es fundamental.

